Análisis Masterestaurant de simulación de escenarios de estrés de costos en restaurantes 2026: por qué solo 34 de cada 100 negocios llegan al quinto año

Hallazgo-cabecera: de cada 100 empresas creadas en Colombia solo cerca de 34 sobreviven al quinto año, según Confecámaras (recogido por Bloomberg Línea), y el gasto de restaurante está entre los primeros que recorta un hogar cuando la caja aprieta. La lectura de este análisis es directa: una simulación de escenarios de estrés de costos en restaurantes deja de ser un ejercicio de hoja de cálculo y pasa a ser el instrumento que separa al operador que sobrevive del que engrosa esa estadística. Quien corre los tres choques (insumo, laboral y comisión de plataforma) antes de que ocurran decide con semanas de ventaja; quien no los corre descubre el problema el día que el banco le niega el cupo.
Nadie quiebra por el alza que vio venir. Quiebra por la tercera, la que se monta encima de las dos anteriores cuando el margen de contribución ya venía raspado y el dueño todavía cree que el problema es de ventas. Esta síntesis reúne fuentes públicas que permiten ponerle número a esa secuencia con semanas de anticipación.
La caja no es todo el marco. La industria de restaurantes emplea al 10% de la fuerza laboral de Estados Unidos, según la National Restaurant Association (2024), y 9 de cada 10 gerentes y 8 de cada 10 dueños empezaron en nivel inicial, según la misma asociación (2026). Cada cierre por estrés de costos borra, por tanto, una escalera de movilidad entera. Por eso aquí la simulación se lee en clave de ODS 8: empleo formal, trabajo decente, desarrollo económico local.
Diego F. Parra y el equipo de Masterestaurant ponen la lectura; los números los ponen Confecámaras, ReFED, CEPAL, OIT, FAO y la National Restaurant Association, cada uno con su año. El aporte está en el ORDEN en que se leen y en el umbral a partir del cual cada dato obliga a mover una palanca.
Comparación lado a lado
| Antes de simular escenarios de estrés | Después de simular escenarios de estrés | |
|---|---|---|
| Supervivencia al quinto año (contexto MIPYME, Colombia) | ✕Se opera dentro de la estadística: cerca de 34 de cada 100 empresas creadas llegan al quinto año, según Confecámaras vía Bloomberg Línea | ✓Se opera contra la estadística: el operador conoce a qué punto de food cost o de comisión su negocio entra en la cola del 66% que no llega |
| Desperdicio como costo oculto (foodservice) | ✕El 70% del desperdicio proviene de comida no consumida en el plato, según ReFED (2025), y no aparece en ninguna línea del estado de resultados | ✓El desperdicio se convierte en escenario simulable: más del 43% del excedente del foodservice lo generan los restaurantes de servicio completo, según ReFED (2024), y ese porcentaje se traduce a puntos de food cost |
| Adopción de herramientas de IA y datos | ✕Menos del 4% de las empresas de América Latina y el Caribe usan IA, frente a más del 20% en Europa, según CEPAL (2024) | ✓La brecha se cierra por el lado barato: un simulador de escenarios no requiere modelo propio, requiere disciplina de datos y el catálogo de herramientas del ecosistema |
| Dependencia del canal fuera del local | ✕Cerca del 75% del tráfico ya ocurre fuera del local, según Circana, con comisiones que el operador no controla | ✓Cada punto de comisión de Rappi, Uber Eats o DiDi entra como variable del escenario, con su efecto sobre margen de contribución por canal |
| Base de talento y skills gap | ✕El 36,9% de los jóvenes de 16 a 19 años estaba en la fuerza laboral en 2023, según el U.S. Bureau of Labor Statistics recogido por la National Restaurant Association | ✓El escenario laboral se simula con rotación y curva de entrenamiento, apoyado en micro-credenciales Open Badges que acortan el tiempo a productividad |
| Presión del entorno sobre el ticket | ✕181,9 millones de personas no pueden costear una dieta saludable en América Latina y el Caribe, según la FAO (SOFI 2024): el techo de precio es real | ✓La simulación asume elasticidad: subir precio no es una palanca infinita, y el escenario obliga a buscar el margen en ingeniería de menú y cadenas cortas de suministro |
| Peso del sector en la economía formal | ✕La industria emplea al 10% de la fuerza laboral de EE. UU., según la National Restaurant Association (2024): el cierre no es un evento privado | ✓Simular estrés se vuelve política de riesgo: cada local que aguanta un choque sostiene su nómina y su cadena de proveedores locales |
Hallazgo 1 — El dato que ordena todo lo demás: 34 de cada 100
Treinta y cuatro. Ese es el número de empresas que, de cada 100 creadas en Colombia, siguen abiertas al quinto año, y Confecámaras lo documenta en el reporte que recogió Bloomberg Línea. Ninguna de las dos terceras partes restantes cerró por un error espectacular: las mató una suma de alzas pequeñas que nadie sumó a tiempo. Yo no leo esa cifra como estadística de mortalidad, la leo como el suelo sobre el que se para cualquier conversación seria de costos. La industria da trabajo al 10% de la fuerza laboral estadounidense, según la National Restaurant Association (2024), así que detrás de cada cierre hay nómina real. Simular escenarios de estrés le pone fecha y número a las alzas que ya vienen en camino, semanas antes de que la factura llegue. Un choque de costos llega encadenado porque las tres líneas que mueven el margen (insumo, nómina y comisión de canal) responden al mismo ciclo y suelen moverse dentro del mismo trimestre.
Hallazgo 2 — ¿Por qué un choque de costos casi nunca llega solo?
Primero sube el insumo. Después entra el ajuste salarial del año, y encima la plataforma mueve dos puntos su comisión sobre una operación fuera del local que ya pesa cerca del 75% del tráfico, según Circana.
Por separado usted absorbe cualquiera de los tres; juntos se llevan el margen de contribución completo sin que nadie haya cometido una falta visible. El dueño revisa el P&L, no encuentra culpable y concluye que el problema es de ventas. Culpable equivocado. Lo que hace esta síntesis es ponerle número a esa cadena antes de vivirla: cuánto aguanta su plato estrella si el insumo sube 18%, qué queda si la nómina sube 9% en el mismo trimestre. Seis u ocho semanas de ventaja. Eso, y nada más que eso, compra una simulación de escenarios, y en este oficio ese adelanto es el margen de maniobra completo. Sin simular, usted conoce el choque cuando llega la factura, con el proveedor sabiendo que no tiene alternativa y con la carta ya impresa.
Hallazgo 3 — La diferencia no está en la hoja de cálculo, está en el calendario
Con la simulación hecha, llegó antes: renegoció volumen, rediseñó dos platos, corrigió la ficha técnica y movió el gramaje sin tocar el precio al público. Aquí me mojo con el orden de las palancas, porque el reflejo mayoritario es subir precio primero y ese es el último recurso. Menos del 4% de las empresas de América Latina y el Caribe usa inteligencia artificial, frente a más del 20% en Europa, según CEPAL (2024): anticiparse sigue siendo barato y sigue estando libre. Aunque suene contraintuitivo, el operador de un solo local es quien más necesita este ejercicio, y la aritmética lo demuestra sin poesía: el grupo de diez absorbe el golpe de un local con el margen de los otros nueve, mientras el local único carga el 100% contra su propia caja. La industria vendió la simulación como lujo de multi-unidad con analista de planta, y por eso el pequeño la descarta.
Hallazgo 4 — El local único necesita simular MÁS que el grupo de diez
Esa asimetría explica buena parte de por qué solo unas 34 de cada 100 empresas colombianas llegan al quinto año, dato de Confecámaras recogido por Bloomberg Línea. Nadie tiene tiempo, lo sé. Aun así, cuatro escenarios en una hoja, tres insumos críticos y un rango de alza capturan el 80% del valor en una tarde. Busque el margen en el cubo de basura antes de buscarlo en la carta. ReFED (2025) atribuye el 70% del desperdicio de foodservice a comida que el cliente no se comió, y ReFED (2024) carga más del 43% del excedente estadounidense a los restaurantes de servicio completo. Traducido a la operación: el problema vive menos en la cocina que en el tamaño de la porción y en el diseño del plato. Cuando el escenario muestra una proteína que sube 15% sin remedio, la respuesta racional es revisar el gramaje contra lo que de verdad se consume en mesa, no el precio de venta.
Hallazgo 5 — Merma: la palanca que se activa antes de tocar el precio
Ahí hay puntos de margen que no le cuestan un cliente, y quedan pocos así de gratis en toda la carta. Hay un argumento que no aparece nunca en el P&L: cada restaurante que cierra por estrés de costos rompe una escalera de movilidad entera. Ocho de cada diez dueños del sector, y nueve de cada diez gerentes, arrancaron en un puesto de nivel inicial, según la National Restaurant Association (2026), y eso convierte al oficio en una de las pocas rutas de ascenso que todavía funcionan sin título universitario. Añada que la OIT sitúa entre el 60% y el 70% la proporción de mujeres en hotelería, restauración y turismo, y que la hostelería española cerró 2024 con 54,3% de trabajadoras, según el Anuario de la Hostelería. Por eso leemos la simulación en clave de ODS 8: sostener la caja es sostener la escalera. Ninguna cifra de este análisis sale de una muestra nuestra, y conviene decirlo de entrada.
Hallazgo 6 — De dónde salen estas cifras y qué aporta esta síntesis
Confecámaras, ReFED, CEPAL, la OIT, la FAO y la National Restaurant Association publican los números con su año y su enlace verificable; nosotros ponemos la lectura. El aporte de la síntesis es el ORDEN en que se leen esas fuentes y el umbral en el que cada una obliga a mover una palanca concreta: cuándo manda la merma, cuándo manda la ficha técnica, cuándo ya no queda más remedio que el precio. Y el contexto de escasez pesa: 181,9 millones de personas en América Latina y el Caribe no alcanzan a pagar una dieta saludable, según la FAO, mientras entre 638 y 720 millones pasaron hambre en 2024, según el informe SOFI 2025. Tres insumos, tres rangos, ocho platos: con eso arranca. Mueva más 10%, más 20% y más 35% las familias que concentran el grueso de su materia prima, y crúcelas contra el escandallo real de sus ocho platos de mayor rotación.
Hallazgo 7 — Cómo se monta la primera simulación esta semana
El ejercicio cabe en una tarde y le dirá cuál revienta primero, que casi nunca es el que usted cree. Después entra el ajuste de nómina previsible del año y el punto extra de comisión de las plataformas, sin olvidar que cerca del 75% del tráfico ya ocurre fuera del local, según Circana. De ahí no sale un pronóstico; sale un mapa de umbrales. Con menos del 4% de las empresas de la región usando IA, según CEPAL (2024), una hoja bien armada ya lo pone por delante del vecino. Móntela antes de la próxima lista de precios. El cambio no ocurre en la hoja de cálculo, ocurre en el CALENDARIO. Quien no simula se entera del choque cuando llega la factura; quien simula lo vio venir seis u ocho semanas antes y usó ese tiempo para renegociar con el proveedor, rediseñar dos platos y corregir la ficha técnica sin mover el precio de carta.
Hallazgo 8 — Qué cambia de verdad entre no simular y simular
Ese adelanto es todo el margen de maniobra que da este negocio. Conviene resolver de frente una tensión real. Simular escenarios parece un lujo de multi-unidad con analista, y por eso el operador de un solo local lo descarta; es exactamente al revés. El grupo de diez absorbe el golpe de un local con el margen de los otros nueve, y el local único no tiene esa red. La simulación es MÁS necesaria cuanto más pequeño es el negocio, aunque la industria la haya vendido siempre al contrario. Contra el supuesto extendido de que el precio es la palanca: 181,9 millones de personas no pueden costear una dieta saludable en América Latina y el Caribe, según la FAO (SOFI 2024), y ese techo es duro en buena parte de la región. Un escenario que se resuelve subiendo precio y nada más está mal construido. El orden importa, y aquí sí me mojo: primero el choque de insumo, después el laboral, de últimas el de canal.
Hallazgo 9 — Qué cambia de verdad entre no simular y simular — en la práctica
Quien empieza por la comisión de delivery termina discutiendo con una plataforma que no le va a bajar el porcentaje, mientras deja intacto el food cost, que sí controla. El food cost por plato no debe pasar del 32%, que es el máximo y no la meta; nómina, renta y servicios no se cargan al plato, van al punto de equilibrio. Un choque bien manejado conserva la nómina, y ahí la microoperación toca el indicador macro. Nueve de cada diez gerentes llegaron a serlo desde un puesto de nivel inicial, y ocho de cada diez dueños igual, según la National Restaurant Association (2026), así que cada local que aguanta sostiene una escalera que un cierre borra de golpe. Parra insiste en algo que a los dueños les cuesta aceptar: la simulación no predice el futuro, acota el daño. Acertar el porcentaje exacto del alza no es el objetivo; saber cuál de las tres palancas se rompe primero, sí. Masterestaurant construyó su marco alrededor de esa idea, y el Restaurant Model Canvas es donde el cuaderno de escenarios se ordena.
Lectura comparada por escenario: qué decisión dispara cada choque
Antes: el operador que descubre el choque cuando ya ocurrióReactivo
- El food cost se revisa a fin de mes, cuando la factura ya se pagó y el margen ya se perdió.
- La comisión de plataforma se acepta como dato fijo del entorno, sin traducirla a puntos de margen de contribución por canal.
- El desperdicio no tiene línea propia: se diluye dentro del costo de ventas, aunque ReFED (2025) cargue el 70% del desperdicio de foodservice a comida que quedó en el plato.
- El punto de equilibrio se calculó una vez, al abrir, y nadie lo volvió a tocar pese a tres alzas de insumo.
- Las decisiones de precio se toman por comparación con el vecino, no por elasticidad ni por ingeniería de menú.
- El banco pide proyecciones y el operador entrega el histórico: sin escenarios, no hay conversación de crédito.
Después: el operador que ya vivió el choque en el simuladorMasterestaurant
- Tres escenarios vivos (insumo +8%, laboral +6%, comisión +2 puntos) con su efecto calculado sobre EBITDA y punto de equilibrio.
- Un umbral escrito por canal: a partir de qué comisión el pedido de plataforma deja de aportar margen de contribución.
- El desperdicio medido como porcentaje del costo de ventas, con meta trimestral alineada a la meta 12.3 de los ODS.
- Punto de equilibrio recalculado cada trimestre, con el número de cubiertos diarios que lo sostiene.
- Menú clasificado por margen y rotación, con dos platos rediseñados antes de que el alza obligue a subir precio.
- Un cuaderno de escenarios que la banca comercial o multilateral puede leer: eso es lo que convierte una MIPYME en sujeto de crédito.
Comparación lado a lado
| Antes de simular escenarios de estrés | Después de simular escenarios de estrés | |
|---|---|---|
| Supervivencia al quinto año (contexto MIPYME, Colombia) | ✕Se opera dentro de la estadística: cerca de 34 de cada 100 empresas creadas llegan al quinto año, según Confecámaras vía Bloomberg Línea | ✓Se opera contra la estadística: el operador conoce a qué punto de food cost o de comisión su negocio entra en la cola del 66% que no llega |
| Desperdicio como costo oculto (foodservice) | ✕El 70% del desperdicio proviene de comida no consumida en el plato, según ReFED (2025), y no aparece en ninguna línea del estado de resultados | ✓El desperdicio se convierte en escenario simulable: más del 43% del excedente del foodservice lo generan los restaurantes de servicio completo, según ReFED (2024), y ese porcentaje se traduce a puntos de food cost |
| Adopción de herramientas de IA y datos | ✕Menos del 4% de las empresas de América Latina y el Caribe usan IA, frente a más del 20% en Europa, según CEPAL (2024) | ✓La brecha se cierra por el lado barato: un simulador de escenarios no requiere modelo propio, requiere disciplina de datos y el catálogo de herramientas del ecosistema |
| Dependencia del canal fuera del local | ✕Cerca del 75% del tráfico ya ocurre fuera del local, según Circana, con comisiones que el operador no controla | ✓Cada punto de comisión de Rappi, Uber Eats o DiDi entra como variable del escenario, con su efecto sobre margen de contribución por canal |
| Base de talento y skills gap | ✕El 36,9% de los jóvenes de 16 a 19 años estaba en la fuerza laboral en 2023, según el U.S. Bureau of Labor Statistics recogido por la National Restaurant Association | ✓El escenario laboral se simula con rotación y curva de entrenamiento, apoyado en micro-credenciales Open Badges que acortan el tiempo a productividad |
| Presión del entorno sobre el ticket | ✕181,9 millones de personas no pueden costear una dieta saludable en América Latina y el Caribe, según la FAO (SOFI 2024): el techo de precio es real | ✓La simulación asume elasticidad: subir precio no es una palanca infinita, y el escenario obliga a buscar el margen en ingeniería de menú y cadenas cortas de suministro |
| Peso del sector en la economía formal | ✕La industria emplea al 10% de la fuerza laboral de EE. UU., según la National Restaurant Association (2024): el cierre no es un evento privado | ✓Simular estrés se vuelve política de riesgo: cada local que aguanta un choque sostiene su nómina y su cadena de proveedores locales |
El scorecard: seis cifras públicas que definen el escenario base
“Llegué con el alza encima y sin plan. Con el cuaderno de escenarios de Masterestaurant corrimos tres choques en una tarde: insumo +8%, nómina +6% y dos puntos más de comisión de plataforma. El de insumo se llevaba mi margen de contribución en cuatro platos, así que reescribí esas fichas técnicas y bajé el food cost de 36% a 30,5% sin tocar el precio de carta. Cuando el alza llegó de verdad, doce semanas después, ya no me movió el punto de equilibrio: seguía en 118 cubiertos diarios.”
Cómo montar la simulación de escenarios de estrés en su restaurante
Antes de estresar nada hay que saber de dónde se parte. Tome doce semanas cerradas y calcule cuatro números: food cost por plato, prime cost, margen de contribución por canal y punto de equilibrio en cubiertos diarios. El food cost no debe superar el 32% por plato, y ese es el techo, no el objetivo; la nómina, la renta y los servicios NO se cargan al plato, van al punto de equilibrio, que es donde de verdad se pelea la supervivencia. Si el desperdicio no está medido, use como referencia el cálculo de ReFED (2025), que carga el 70% del desperdicio de foodservice a comida que quedó en el plato, y mida una semana real antes de seguir.
Aplique un alza de 5, 8 y 12 puntos porcentuales sobre las tres familias de insumo que más pesan y observe cuáles platos cruzan el 32% de food cost. Ese cruce es su primera alarma. La respuesta no es subir precio de entrada: es ingeniería de menú, rediseño de ficha técnica, sustitución dentro de la misma promesa de sabor y, cuando la geografía lo permite, cadenas cortas de suministro (CCS) que acortan intermediación y estabilizan el precio de compra. La FAO cifra en 181,9 millones las personas que no alcanzan a pagar una dieta saludable en la región (SOFI 2024), así que el traslado automático al cliente tiene un límite que la simulación debe respetar.
El segundo choque es laboral, y tiene dos caras: el costo por hora sube, y la rotación obliga a pagar dos veces la curva de aprendizaje. Simule un alza del 6% con una rotación del 30% en salón y mida el efecto sobre prime cost. Aquí las micro-credenciales Open Badges dejan de ser un tecnicismo de cooperación: acortan el tiempo a productividad de un mesero nuevo y hacen verificable la competencia. La National Restaurant Association (2026) documenta que 9 de cada 10 gerentes y 8 de cada 10 dueños empezaron en nivel inicial, así que el gasto en formación no es costo hundido, es la cantera del negocio.
El tercer choque es el que no controla, y por eso va último. Suba dos puntos la comisión de Rappi, Uber Eats o DiDi y calcule a partir de qué punto el pedido de plataforma deja de aportar margen de contribución. Con cerca del 75% del tráfico ya fuera del local, según Circana, ese umbral define su exposición. En paralelo, el motor digital local (Google Business Profile actualizado, reseñas 5★ sostenidas, pauta geolocalizada en el radio real de reparto) es el contrapeso: cada pedido que entra por búsqueda propia en lugar de por el algoritmo de la plataforma vale entre veinte y treinta puntos más de margen. Escriba el umbral, fírmelo y revíselo cada trimestre.
Un operador que llega al banco con histórico consigue una conversación; el que llega con tres escenarios y sus umbrales consigue una línea. Esto importa porque, con menos del 4% de las empresas de América Latina y el Caribe usando IA frente a más del 20% en Europa, según CEPAL (2024), la asimetría de información sigue siendo el mayor castigo de tasa para la MIPYME gastronómica. Documente supuestos, fuentes y fechas; deje visible qué palanca se rompe primero. Ese documento sirve igual para la banca comercial, para un programa de banca multilateral y para su propia junta.
¿Y con inteligencia artificial?
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Herramientas del ecosistema que sostienen la simulación
La simulación de escenarios no necesita un modelo propio ni un analista de planta; necesita que los cuatro números base estén ordenados en un mismo sitio y se actualicen sin fricción. El ecosistema de Masterestaurant cubre esa capa: el Canvas ordena el modelo de negocio y sus supuestos, el módulo de crecimiento traduce el escenario a proyección, y el control de caja mantiene vivo el punto de equilibrio.
Un apunte que suele ahorrarle meses a un operador: si la pieza toca menú digital, la recomendación del método es mantener SIEMPRE la carta física además del QR. La carta física es control de la experiencia (ritmo del servicio, narrativa del menú, venta sugerida, hospitalidad); el QR es complemento, y es muy útil para delivery, accesibilidad, actualización de precios y analítica. En una simulación de costos el QR gana porque permite mover precios sin reimprimir; pero eliminar la carta física por ahorrar impresión destruye el mecanismo que sostiene el ticket promedio. Van los dos, cada uno con su rol.
Preguntas frecuentes sobre simulación de escenarios de estrés de costos
¿Qué es exactamente una simulación de escenarios de estrés de costos en restaurantes?
¿Qué es exactamente una simulación de escenarios de estrés de costos en restaurantes?
Es calcular, antes de que ocurran, el efecto de alzas plausibles en insumo, nómina y comisión de canal sobre su food cost, prime cost, margen de contribución y punto de equilibrio. No predice el futuro: identifica cuál palanca se rompe primero y a qué umbral, para decidir con semanas de ventaja en lugar de reaccionar cuando la factura ya llegó.
¿Sirve para un restaurante de un solo local o es cosa de grupos grandes?
¿Sirve para un restaurante de un solo local o es cosa de grupos grandes?
Sirve más para el local único, aunque la industria lo haya vendido al revés. Un grupo multi-unidad absorbe un choque en un local con el margen de los otros; el operador único no tiene esa red. Y con Confecámaras midiendo apenas unas 34 supervivientes por cada 100 empresas creadas al quinto año, en el reporte que recogió Bloomberg Línea, la simulación es la defensa más barata que existe.
¿Cuántos escenarios hay que correr y con qué frecuencia?
¿Cuántos escenarios hay que correr y con qué frecuencia?
Tres escenarios bastan: insumo, laboral y canal digital, corridos en ese orden y revisados cada trimestre. Estresar el insumo con alzas de 5, 8 y 12 puntos cubre casi todo el rango realista. Más escenarios no dan más precisión, dan más ruido; lo que cambia el resultado es actualizar los cuatro números base con datos de las últimas doce semanas.
¿La simulación justifica subir el precio de carta?
¿La simulación justifica subir el precio de carta?
Solo como última palanca. Hay 181,9 millones de personas que no pueden costear una dieta saludable en América Latina y el Caribe, según la FAO (SOFI 2024), de modo que el techo de precio es real y la elasticidad castiga rápido. Antes van ingeniería de menú, rediseño de fichas técnicas, control de desperdicio y cadenas cortas de suministro; el precio se mueve cuando esas cuatro ya se agotaron.
¿Cómo se cita este análisis?
¿Cómo se cita este análisis?
Parra, D. F. (2026). Análisis Masterestaurant de simulación de escenarios de estrés de costos en restaurantes 2026. Masterestaurant. Las cifras pertenecen a las fuentes citadas (Confecámaras, ReFED, CEPAL, FAO, National Restaurant Association, Circana, U.S. Bureau of Labor Statistics) con sus años de publicación; el aporte de esta síntesis es la lectura, la organización por segmento y los umbrales de decisión.
Datos del sector 2026 (fuentes oficiales)
Benchmarks verificables de fuentes oficiales y no comerciales (gobierno, asociaciones de industria y market-data), nunca competencia.
| Dato | Benchmark 2026 | Fuente |
|---|---|---|
| Brecha de financiamiento de MIPYME lideradas por mujeres | Las empresas de mujeres son el 34% de la brecha, estimada en USD 1,9 billones | IFC / SME Finance Forum 2024 |
| MIPYME sin financiamiento adecuado en mercados emergentes | 70% de las MIPYME en mercados emergentes carece de financiamiento adecuado para crecer | IFC / Banco Mundial 2024 |
| Pérdida de alimentos en África subsahariana | 23,0% de pérdida de alimentos poscosecha en África subsahariana, la más alta del mundo (2023) | FAO 2024 |
| Pérdida de alimentos en Norteamérica y Europa | 10,0% de pérdida de alimentos poscosecha, la más baja por región (2023) | FAO 2024 |
| Pérdida de frutas y verduras poscosecha | Las frutas y verduras pasaron de 23,2% (2015) a 25,4% (2023) de pérdida, la categoría más afectada | FAO 2024 |
| Desperdicio de foodservice enviado a vertedero EE. UU. 2024 | 78,4% del desperdicio del foodservice —9,73 millones de toneladas— fue a vertedero (2024) | ReFED 2024 |
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